De los muestrarios de 300 fotos a la app PEOPLE de Zara en Facebook

Me crié entre muestrarios y ferias de moda. Femenina, exterior, gama media alta.
A mediados de los 80, me probaba trajes de chaqueta y vestidos imposibles que vistos en retrospectiva, echaban 10 años más a nuestras madres. A finales de la misma década, prendas de algodón de colores mostaza, morado… Moda efímera opacada por los vaqueros de marca y Zara.

He vivido tres décadas de evolución de la moda patria… y de la manera de venderse. Del b2b -de la fábrica y el distribuidor a la tienda- y de la tienda al consumidor. Desde los monstruosos muestrarios fotográficos acompañados por las no menos enormes cartas de colores, a la reducción de los mismos.

En los primeros años de Cibeles llegó el boom del modelaje: las boutiques más exclusivas querían ver la ropa que iban a comprar en el cuerpo de una de sus dependientas o en una modelo.

Y en las tiendas, en estos años, se pasó del trato personalizado -aún sigue habiendo quien compra pensando en clientas fijas- a tratar de captar la atención de la dependienta para que confirme, irremediablemente, que si no está expuesto, no exite.

Democratización de la moda y moda 2.0

Los blogs y las redes sociales han contrinuido al despertar de un nuevo interés por el mundo de la moda y la pronto idem.
Cientos de blogs de outfits diarios invaden la red y son consultados por adolescentes y treintañeras busncado resolver la universal pregunta mañanera del qué me pongo; y las revistas del ramo lo han acusado incluyendo en sus editoriales lo nunca visto: ropa asequible a todos los bolsillos.

En Inditex, reyes en España del fenómeno de la democratización de la moda, el grupo (cuya planta de Arteixo tuve la oportunidad de grabar, y defino como Disneyland para alguien a quien le guste la ropa) han entendido quién manda en la red y en los armarios de gran parte de su público potencial.

La semana pasada sacaban una app, llamada PEOPLE, dentro del perfil de Zara en Facebook:
Si se pincha en el + bajo la foto, se descubre a qué bloguera de streetstyle corresponde cada look, por lo que entendemos, que la firma gallega regala la ropa a cambio de que les cedan los derechos de las fotos.

Por supuesto, el objetivo es la compra, así que con doble click en el nombre de la prenda, dirige a la ficha de la misma en la tienda on line.

La idea la venía realizando hace tiempo la tienda on line inglesa queenswardrobe.com, que no tiene más catálogo que las fotos de las bloggers; y no tardará en ser imitada por otras firmas.

¿Qué dirán del fenómeno streetstyle las generaciones futuras?

Ni idea, pero mi padre me empieza a pedir que envíe por mail a los clientes las fotos de los muestrarios. (Padres e informática, en otra entrega)