Mi amigo comió allí e hizo checkin: redes de opinión y geolocalización

Primera quincena de agosto: el (presunto) ‘asalto’ a dos supermercados en Andalucía y la indignación de unos chefs italianos porque les han ofrecido ‘críticas positivas’ en Tripadvisor como incentivo son tendencia en mi Timeline.

El estío hace que los temas se alarguen durante días y los RTs a artículos fechados el 5 agosto siguen apareciendo el 10.

SÁNCHEZ GORDILLO. Si el Robin Hood andaluz fuera atlético como Errol Flynn y/o tuviera la apolínea belleza de rostro de César Cabo, las señoras de Sotogrande, Puerto Banús y hasta las de Puerto Ballena irían ellas mismas al Mercadona para entregar al héroe social alimentos para los necesitados. Pero el alcalde de Marinaleda carece de atributos estéticos adecuados para enamorar en secreto a quienes repudian en abierto sus actos y se ha convertido en un mosquito molesto que no ha logrado remover conciencias en masa.

LOS CHEFS. En cuanto a los chefs: Viajes, jamones, el entoldado de la terraza , pdas como cartas electrónicas…el pronto pago y la compra por cantidades siempre ha tenido incentivos materiales pero ¡¿comentarios positivos?! ¡Esos solo los hacen los clientes que han pasado por el restaurante!

¿SOLO? Sin rozar ni de lejos la prostitución a la que han llegado las redes sociales y el posicionamiento on line -compra de seguidores, granjas de enlaces…- hay que ser realistas y pensar que los portales de recomendaciones, antes de triunfar y llenarse de comentarios de usuarios han tenido que ser alimentados por los creadores, los amigos de estos, y posiblemente, con las notas de prensa de las agencias del gremio, y las invitaciones a inauguraciones de locales. Y a partir de ahí, empezar a despertar interés y lograr la fidelización.

¿Cómo saber si alguien ha estado realmente en el lugar que comenta? Con las redes de geolocalización (móviles) como Foursquare resulta sencillo: la presencia se verifica con el checkin.

El portal español de recomendaciones 11870 presenta también esta opción desde dispositivos móviles, pero por la naturaleza original del proyecto, y la extensión de los comentarios que habitualmente realizan los usuarios, parece que predomina el uso de la versión web.

Quienes sigan a los hermanos Encinar, fundadores de 11870, saben que suelen subir fotos de la carta y de la cuenta cuando reseñan un restaurante. De esta manera se acredita no solo la presencia en el lugar, sino que se habla de platos que realmente se han pedido.

Autoregulación e incentivos por fidelización.
Moderar este tipo de portales cuando adquieren cierto volumen no es tarea fácil, y se suele echar mano de la propia comunidad.

Así, por ejemplo, 11870 presenta las opciones de indicar si el comentario es ofensivo, si los locales ya no están en activo o en esa ubicación… Una vez recibido el aviso, los gestores de contenidos del portal lo revisan y actúan en consecuencia. Aunque también etiquetan -sin ‘denuncia’ previa alguna- como ‘sospechosos’ comentarios demasiados positivos por parte de usuarios recién registrados, lo que en ocasiones da lugar a quejas.


Foursquare y la fidelización por el juego.
“¿Entonces, los badges de Foursquare son como las insignias de los boy scout?”, me preguntaba un alumnos con cierta sorna hace unos días al hablar de esta red de geolocalización.

En Foursquare se obtienen badges por hacer checkin en diversos sitios de un mismo tipo, a partir de cierta hora…. Y se gana la alcaldía (mayorship) de un sitio (venue), que puede perderse en cuanto otro usuario te supere en número de chekins.
Lo que en principio puede parecer una tontería forma parte del éxito de esta red de geolocalización
(no solo nutrida de restaurantes y hoteles) frente a otras parecidas.

Sin llegar a ese ‘extremo’, en Tripadvisor el color de las estrellas que figuran al lado del nombre de cada usuario varía según el número de opiniones publicadas. El verde claro inicial se vuelve más intenso cuando se supera la decena, adquiere un halo dorado con los 20 y un intenso amarillo con los 50.

Está claro que cuantas más aportaciones haya hecho alguien, más fiable parecerá su perfil en este tipo de portales y redes. Pero hay que tener en cuenta que no es difícil poner a un becario a copiar y modificar comentarios de otros sitios, y que alguien llamado ‘Popu87′ pueda tener decenas de opiniones y valoraciones excelentes, malas y regulares sin levantar sospecha alguna entre los moderadores.

Si lo dice tu amigo, será bueno.
El hecho de que algunos de estos portales funcionen como redes sociales en sí mismos (Foursquare), puedan vincularse con Facebook (Tripadvisor) o las dos cosas (11870), ayudan a potenciar la creación de comunidad y a que las opiniones y los lugares con comentarios de los amigos en la red social aparezcan posicionados en primer lugar al hacer las búsquedas. Pero ¿porque lo diga mi ‘amigo’ es realmente recomendable?…

¿Y para qué sirven estas redes de comentarios sobre locales y servicios?
A los usuarios, para conocer las opiniones sobre los establecimientos vertidas por ‘amigos’, por gente a la que se siguen en las redes o portales y que se han convertido en prescriptores.
Y para convertirse ellos mismos en ‘críticos’, en generadores de opiniones.

¿Y a los restaurantes?continuará