Casa Moreyra: así se contó en las rrss

Portada del video del mapping sobre la fachada de Casa Moreyra

#CasaMoreyra

No es que sea el hashtag más usado de los últimos tiempos. Ni siquiera fue TT en Perú. Pero el evento no era precisamente mayoritario y aún así generó ruido en las redes: Centenares de tweets con y sin hashtags, decenas de titulares no repetidos -que no crean que no es mérito o ausencia de casualidad- y medio centenar de fotos en Instagram -sin contar otras etiquetadas con #casaMoreira, o #AstridyGaston y otros térmnios- que nos hicieron vivir los entresijos de la inauguración del nuevo establecimiento en Lima de Astrid y Gastón en la hacienda Casa Moreyra sin cruzar -aunque no nos hubiera importado volver a Perú- el Atlántico.

Fue un evento que duró dos días, cual boda gitana, porque la inauguración se hizo coincidir con un seminario de periodismo gastronómico, dentro de una alianza entre Gastón Acurio y Telefónica para promover la imagen del Perú a través de la gastronomía que lleva por nombre Juntos para transformar. Y con una reunión de cocineros, productores, pescadores, investigadores y estudiantes de cocina en la que estuvieron presentes, entre otros, a parte de Virgilo Martínez, Ferrán Adriá, Andoni Luis Aduriz, y Joan Roca.

Tres grandes chefs sin presencia en Twitter -aunque sí la tengan y muy bien gestionadas los restaurantes de los dos  últimos- que levantaron mucha expectación entre los periodistas gastronómicos presentes, como recogía la diseñadora gráfica peruana Karem Ortiz en Twitter.

El crítico Ignacio Media compartía un envidiable momento en el que Aduriz y Joan Roca escuchaban a Adriá,

Foto de Ignacio Medina: Joan Roca y Aduriz escuchan a Adrià

y la periodista gastronómica brasileña Ale Forbes retrataba también al trío en actitud distendida.

Comida, amigos, fiesta . Parece claro que era una noche para disfrutar en la que muchos se olvidaron del móvil, al menos de sacar fotos de los platos y subirlas a las redes.

El periodista Javi Antoja daba fe gráfica del primer menú del Astrid&Gaston Casa Moreyra; y Medina compartió uno de los primeros platos y algunos otros, los aperitivos, pero poco más.

Sí hubo quien se coló en la cocina -la hacienda cuenta con cinco como nos desveló el periodista Álvarez Rodrich-, y gracias a Jimena Agois y Lucia Bianchi  le pusimos cara a alguno de los cocineros del equipo de A&G, como a Emilio Macías.

 Del esplendor de la hacienda en plena noche nos hizo partícipes la periodista peruana Sol Marroquín, y Bianchi del de la fiesta nocturna.

Pero lo mejor de todo, sin duda alguna, es este video del mapping de la fachada de Casa Moreyra subido en el canal de Vimeo de Astrid y Gaston.

A todo esto, Acurio no tuiteó nada sobre los actos. Supongo que esos días disfrutó, leyó lo que se publicaba, y días después está retuiteando y conversando.

Pero anoche compartió en su fanpage los “tips para vivir Astrid y Gaston Casa Moreyra: 
En Astrid y Gaston Casa Moreyra  habitan seis mundos diferentes entrelazados por un mismo sueño, El Peru. 

Estos mundos son: el restaurante, el cielo, el eden, el patio, la barra, el taller…“(más aquí)

 

Paxia en Madrid: 9 platos de Daniel Ovadía

Cuenta Daniel Ovadía que en México comienzan a verse tiendas delicatessen, pero que lo que él quería era otra cosa: un lugar donde vender productos artesanos relacionados con la cocina que se encontrara en sus viajes por México. Y por eso abrió al lado de Paxia Serendipia, un mercado de curiosidades, donde se pueden encontrar molinillos, ropa, quesos, además de las salsas, mermeladas y panes elaborados en Paxia.

Daniel Ovadía

  Daniel Ovadía es un tipo jovial, con el don de la escucha, aunque su cabeza no pare de darle vueltas a nuevas ideas. Tiene dos restaurantes en México DF y mientras escribo este post, está viajando allí para inaugurar Peltre, una sanguichería en la que ya debe haber cola en la puerta.

Desde hace tres años Ovadía se ha convertido en un asiduo al restaurante del hotel Villamagna, donde ofrece sus platos a unos privilegiados comensales -no tanto por el precio, 75€ el último menú- como por la escasez de plazas (viernes 31, sábado 1 y domingo 2 )

En mayo volverá para cocinar por primera vez a cuatro manos con Rodrigo de la Calle.  “Lo primero que hice al llegar a Madrid fue comer con él su menú completo. Me apasionó me pareció increíble, y yo no me considero un hombre de verduras, sino de proteínas -mi cocina es más basta, más potente- y me apasionó su trabajo con verduras, hierbas…

¿En qué punto pueden congeniar las cocinas De la Calle-Ovadía? “En todo -responde Ovadía. Por ejemplo, él hace un plato con mole poblano; un plato vegetal en el que pone un ingrediente mexicano, potente. También usa mucho el cilantro, que aunque no es mexicano, es como el estandarte en nuestra cocina.                                                                                        Pero sobre todo en que nosotros en Paxia hemos comenzado a hacer platos que pueden parecer muy sencillos y son muy complejos, y ese es un gran punto de unión. Ambos hacemos una cocina creativa, divertida pero reflexiva. No me gusta la gente que viene al restaurante nada más a comer. Me gusta que vengan y analicen la cocina, que busquen el porqué de cada platillo. Y lo mismo encontré en su cocina.”

Después de entrevistarle en Madrid Fusión -y no para este blog ;)- tuve la suerte de comer su menú de 9 platos en el Villamagna. Y a alguno de sus platos aún les estoy dando vueltas. En mi cabeza y en la wikipedia, porque en esa comida descubrí sabores nuevos para mí.

El calentamiento:                                                                                                                    1- Gordita de chicharrón prensado, huitlacoche, salsa de tuna verde, queso canasto, quelites secos. 

2- Mollete de ayacote morado, pico de gallo de nopal, chicharrón.

Comienza el espectáculo:                                                                                                   3- Taco de tripa, salsa de morita, pápalo, jícama, chile manzano. >> Mamá, he comido tripas. Y estaban crujientes, y ricas, y todos los aderezos que llevaba la tortita hacía que el conjunto estuviera todavía más estupendo. (***)

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4- Tostada de lengua, ceniza de plátano, tubérculos y salsa verde >> Verán, a mí no me gusta la lengua. Pero ESA salsa verde hizo que fuera imposible no comerla. De la ceniza de plátano y otros ingredientes negros hablaré en otro post. 

5- Frijoles negros en caldo blanco, xoconostle >>una planta desértica recuperada en la alta cocina mejicana que le daba un toque diferente -sepan disculpar que no sepa describirlo- a esta sopa de frijoles. 

6- Lasaña de chicharrón en salsa verde, chile chiplote, queso fresco. >> Ya lo dije en Instagram: en mi pueblo la corteza de trigo, lo que en México llaman chicharrón, se utiliza para comer la ensaladilla. Y Ovadía la ha convertido en ingrediente principal de una lasaña consiguiendo además que no se ablande con el queso y las salsas. De lo mejor del menú. (***)

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7- Barbacoa de borrego, hueva de carpa, hierbas silvestres, vinagre de piloncillo, aguacate. >>Un espectáculo de sabor, de textura, de presentación… El borrego, cordero, está cocinado dentro de pulque, fermentado de agave, poco conocido fuera de  México, lo que le da un toque ligeramente dulce. (***)

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Los postres:

8- Tepache, ahuehuencho, cremoso de paiña. >> El tepache es un fermentado de frutos, en ese caso de piña, cuyo sabor recuerda a una cerveza dulce. Y como la aquí firmante no ha bebido una cerveza en su vida, ni ganas que tiene,  el sabor le resultó muy curioso, entre el disgusto y el quiero más, y casi acaba lamiendo el plato

9- Necuatole, calabaza amarilla, tequesquite, naranja, piloncillo, amaranto, helado de crema ácida, sal de pepita.  >> Calabaza con dulce de pepitas de calabaza y canela. ¿Alguien dulcero puede pedirl más? Yo no. (***)

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Nos vemos en mayo.