Locos por Gastón (Acurio) I

La primera vez que oí hablar de Gastón Acurio fue en 2007, cuando Astrid y Gastón abrió en Madrid. Era el hit del momento, el must gastronómico, el lugar al que había que ir.
Las reservas eran de semanas (Jesús Encinar lo recuerda en su entrada en 11870) y yo nunca encontré acompañante dispuesto a degustar cocina peruana -poco conocida en España en ese momento- a precio medio de 70 euros…

Posteriormente, he comido en el Intí de oro y he probado deliciosos ceviches en restaurantes y casas de amigos cocinillas Y como ‘crudófila’, he de reconocer que me gusta -más aún, y es mucho decir- que el sushi. (Y hablando de ambos, no puedo dejar de mencionar el sushi de ceviche que probé recientemente en un restaurante japonés en Lima. Nikkei puro. Placer puro).

Por eso estando en Lima no podía dejar pasar la oportunidad de visitar la casa madre del cocinero que ha revolucionado la cocina peruana, y además, en la grata compañía de Esther García y Luis Cicerone.
Para rematar la experiencia gastronómica Gastón Acurio, al día siguinte los integrantes del #LANtrip tuvimos la oportunidad de degustar ceviches y tiraditos, entre otra amplia selección de platos, en La mar, invitados por el mismísimo Acurio. Pero eso merece otro post.

El embajador de la nueva cocina peruna
Gastón Acurio estudió leyes en Lima y en Madrid, y decidió apostar por su vocación gastrónoma estudiando cocina en la capital española y en París, en Le cordon bleu, donde conoció a su mujer, Astrid Gutsch.
Al volver a Perú en el 94 aplicó los conocimientos de la alta cocina a la gastronomía peruana desde su restaurante Astrid y Gastón, en el barrio limeño de Miraflores, impulsando el movimiento gastronómico de la ‘cocina novo andina’. Esto es, la reinterpretación de las recetas tradicionales peruanas, y la inclusión en la alta cocina de ingredientes ‘populares’, como el anticucho, corazón de res a la plancha.

Algo parecido a lo que sucedió en España con las carrilleras, producto de casquería que en la última década se ha convertido en un imprescindible en la carta de los mejores restaurantes.

El visionario Acurio, ante el éxito de A&G abrió sucursales en las capitales de Chile, Colombia, Venezuela, Ecuador, Panamá y España, y desarrolló nuevas `marcas’ como Tanta, también en Madrid, La Mar, o Madam Tusan, restaurante de cocina chifa, fusión de comida china y peruana muy popular en en Perú, que es posible que pronto pueda disfrutarse en Barcelona, según nos comentó el propio Acurio “Quiero abrir allí un local tipo gastrobar, y Albert Adrià me insiste en que la comida chifa puede gustar mucho en Barcelona”.

También asesora a otros restaurantes, y da su sello a locales que empiezan o quieren renovarse -salvando las diferencias, en este sentido Acurio es una suerte de Michel Rolland de la gastronomía.

Imagen pública
Acurio gestiona a la perfección su imagen pública en la vida real y en los medios on y off line. Ha publicado varios libros y protagonizado videos de recetas -sin ir más lejos, entre la oferta de ocio multimedia de los aviones de Lan pudimos ver uno donde muestra qué pescados escoger para cada ceviche y a elaboralos- y es conductor del programa de cocina Aventura culinaria, y juez en otro de talentos gastronómicos donde el cocinero ganador en cada edición sale tocado por la varita ‘gastoniana’ del éxito.

Pero lo que realmente me tiene fascinada es su actividad constante en twitter -gestiona personalmente su cuenta y en 140 caracteres nos invitó a comer en La Mar- donde conversa, twittea, y comparte sus ‘recetuit’.

Ah, la experiencia de cenar en Astrid y Gastón, en próximo post.

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